Por Pitline Zone
¿Por qué el GP de Canadá es una locura total?
Es uno de los circuitos más queridos y picantes del calendario. Si te pasás un milímetro, te vas a boxes en grúa. Un repaso por la mística del Gilles Villeneuve de Montreal.

Armado en la isla artificial de Notre Dame, rodeado por el río San Lorenzo, el Circuito Gilles Villeneuve es una verdadera joya de la Fórmula 1 desde 1978. No es un trazado más del montón; te mezcla rectas larguísimas donde los motores van al rojo vivo, con chicanas trabadas y frenajes bruscos. Un desafío enorme, especialmente para debutantes que llegan con poco rodaje en pista libre, tal como le tocó sufrir a Franco Colapinto este viernes.
Pero si hay algo que le da una mística especial a Canadá, son estos tres factores:
El temible “Muro de los Campeones”
Ahí nomás, a la salida de la última chicana, te espera un paredón de cemento. Se ganó su apodo en 1999, cuando tres campeones del mundo (Damon Hill, Michael Schumacher y Jacques Villeneuve) se la pegaron en el mismo fin de semana. Es a todo o nada: si querés la vuelta rápida, le pasás a milímetros; si calculás mal, sos boleta. Esta es una de las razones por las que la mentalidad fría y calculadora de los pilotos, como viene demostrando Colapinto, es vital acá.
El clima bipolar
Primavera en Montreal puede ser un día de sol radiante o un diluvio bíblico que te inunda la pista en cinco minutos. La lluvia fue protagonista de carreras históricas, cambiando de un plumazo las estrategias de boxes.
Las “marmotas” suicidas
La fauna local de la isla de Notre Dame no le tiene miedo al ruido. Las marmotas (groundhogs) suelen colarse por los alambrados y cruzarse en plena pista. Más de un piloto tuvo que pegar un volantazo a 300 km/h para esquivar a estos bichos. Un factor “random” que solo pasa en Canadá.
Seguí leyendo

Alpine #43 a todo o nada
El piloto argentino se sobrepuso a los problemas mecánicos de su unidad y, tras no registrar tiempos en los entrenamientos, logró redondear una destacada clasificación para la mini carrera de este sábado en el circuito Gilles Villeneuve.

El envión de Miami: Colapinto no se conforma y va por más en Canadá
Viene de meter un séptimo puesto histórico que nos dejó a todos de cara, pero el pibe de Pilar ya dio vuelta la página. Con la cabeza fría y el pie pesado, Franco sabe que en Montreal hay que revalidar pergaminos.